Lo que se cayó del Conquero
Imagen: Poema sin letra. Obra de José Luis Domínguez. Óleo sobre lino.
Bajé del Conquero a toda prisa y caí nada más pisar mi calle.
Había llovido la víspera y las piedras desprendidas del cabezo se confabularon con el barro para jugarme una mala pasada. Yo que subí hecho un pincel y bajé… En fin.
Tropecé y mis cuartillas volaron cual confeti. Todos los presentes dejaron sus quehaceres y se quedaron mirándome: La niña que jugaba con un duende de juguete, el mozalbete que «decoraba» la fachada del siete con pinturas obscenas, el perro que regaba uno de los naranjos de la calle, el niño que hacía lo propio con la caja de la luz. Hasta una vieja osó abrir el visillo y asomarse al balcón enmarcado por otros cuervos para preparar su informe del acontecimiento.
Al contemplar sus caras escrutando todas y cada una de las manchas rojizas que ahora adornaban mi indumentaria diría que formaban un poema. Uno sin letra.