Todo se acabó
Se hizo un silencio extraño. Cesó todo el barullo de la batalla. El sonido de la derrota. El enemigo tomó nuestras primeras líneas y los que aún respirábamos, al menos los que estábamos allí y no enfrente por haber tenido la mala suerte de que aquel maldito 18 de julio nos pillase donde nos pilló y no en otro sitio. Aunque intuyo que nuestra suerte no hubiera sido mucho mejor. Hubo uno que aún nos…